CUANDO EL HAMBRE SE COMBATE CON CUADERNOS: ADRA PERÚ FORTALECE EDUCACIÓN, PROTECCIÓN Y NUTRICIÓN EN YURA
La Olla Común “Bellavista”, con el acompañamiento de ADRA PERÚ, implementa un espacio seguro de aprendizaje para 60 niños durante las vacaciones escolares
En Arequipa, en lo más alto del distrito de Yura, donde el frío cala los huesos y los recursos escasean, un grupo de mujeres valientes de la Olla Común Bellavista, con el acompañamiento de ADRA PERÚ, ha demostrado que no se necesita tener mucho para hacer algo grande. Con lo poco que tienen, han convertido su humilde comedor en el refugio de 60 niños, logrando que en el mismo lugar donde se lucha contra el hambre, se luche también por la educación.
Para las familias de Bellavista, la vida es dura. Los padres deben bajar a la ciudad a trabajar largas jornadas, y el miedo siempre era el mismo: dejar a sus hijos solos en una zona alejada y peligrosa por la inseguridad ciudadana. Pero la Olla Común no se quedó de brazos cruzados. Con un corazón inmenso, abrieron sus puertas de lunes a viernes para cuidar a los pequeños, transformando la precariedad en un hogar seguro donde el abandono ya no tiene lugar.
La unión que alimenta el alma
Esta iniciativa se sostiene gracias a una red de aliados articulada por ADRA PERÚ, que ha permitido garantizar la alimentación diaria y generar condiciones adecuadas para el aprendizaje. Aliados estratégicos como Cerro Verde se han sumado a este esfuerzo solidario.
A esta mesa de esperanza se integró también la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) y ONAFU, que enviaron docentes voluntarios para brindar reforzamiento académico a niños de 3 a 15 años. Así, en este comedor hoy se sirve alimento y se imparten clases, alimentando el cuerpo y la mente para un futuro prometedor.
Un sueño con documentos en mano
Lo que inició como una respuesta solidaria frente a la emergencia hoy avanza con una proyección concreta: contar con un colegio cercano para la niñez de Bellavista. Con el acompañamiento técnico de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), la Olla Común ha organizado la documentación y encaminado las gestiones necesarias para dar pasos firmes hacia este objetivo. La meta es clara: que ningún niño tenga que recorrer largos trayectos, expuesto al frío y a la inseguridad, para acceder a su derecho a la educación.
Hoy, este sueño empieza a tomar forma. Para consolidarse como una institución educativa permanente, será clave que más actores se sumen y fortalezcan esta iniciativa comunitaria.
El compromiso de ADRA PERÚ en esta experiencia refleja cómo el trabajo articulado entre organización social, universidad y empresa privada puede generar un impacto integral en comunidades vulnerables. A través de su programa Banco de Alimentos, la organización continúa fortaleciendo la seguridad, la educación y la nutrición infantil en el sur del país.


